Libros viajeros

En esta página irán apareciendo las lecturas viajeras, esos libros que enlazan con algunas de las escapadas que os propongo por la temática,  la localización o alguna libre asociación de ideas, espero que os guste.

Al pie del camino francés


Sin retorno, la ópera prima de Susana Rodriguez Lezaun, es una novela negra construida sobre elementos comunes pero desarrollada desde perspectivas diferentes; mujeres que no se resignan a convertirse en víctimas, policías que pierden su instinto u hospitalarios de crueles juicios.

La acción se ubica entre Pamplona y Roncesvalles, de quien realiza la autora una descripción que sin caer en la didáctica o en la mística, ofrece un hermoso retrato que va más allá de lo que puede contemplarse a simple vista, algo así como la fotografía sentimental de un espacio que se proyecta más allá de sus propios límites.

El lenguaje periodístico y cierta sobriedad en el retrato interior de los protagonistas son valores añadidos de una novela que a pesar de girar sobre la crueldad de lo que parece ser un asesino en serie de peregrinos, nos enfrenta a preguntas de difícil respuesta. Acción, intriga, amor y miedo entre las brumas de Roncesvalles.

Bajo la niebla navarra

La trilogía del Batzán de Dolores Redondo recoge las hasta ahora, tres novelas protagonizadas por la inspectora de homicidios de la Polícia Foral Navarra, Amaia Salazar, El guardián invisible, Legado en los huesos y Ofrenda a la tormenta, en la que se mezclarán ingredientes básicos de la novela policiaca, con factores más novedosos como la magia telúrica y ancestral que recoge el rico imaginario del Valle del Batzán donde las leyendas del norte se resisten a permanecer en el olvido.

La frialdad con la que la autora describe los aspectos más terribles de los luctuosos acontecimientos en los que la protagonista se ve envuelta, contrastan con la calidez con la que se abordan las relaciones humanas entre los diferentes actores, y el negro pavor con el que el pasado pretende cobrarse su cuota de atención.

Una narración que se entiende mucho mejor al dejarse impregnar por los aromas, colores y sensaciones de un valle tan hermoso como inquietante, un mundo a mitad de camino entre el pasado y el futuro, un mundo que se aferra a su identidad para no perderse.

La ágil pluma de Dolores Redondo ha conquistado con seguridad un espacio, el de la novela negra habitualmente reservado a los varones, dotando a su protagonista de una interesante profundidad al abordar temas socialmente muy sensibles, sin por ello abandonar las reglas básicas del género; acción, misterio, urgencia…


Del Rapitán a Canfranc: un recorrido en la distancia

Volver a Canfranc, de Rosario Raro

Hay momentos de la historia especialmente famosos, lugares, personajes, situaciones que en muchas ocasiones se hacen un hueco en el imaginario colectivo más allá de la trascendencia real de lo acontecido, mientras otros sencillamente se pierden. Algo así puede decirse de la historia de la Estación Internacional de Canfranc, el paso ferroviario que mantenía una puerta abierta entre España y Francia, entre nosotros y Europa. Uno de esos puntos de frontera en la que todos los límites de desdibujan y los espías, la resistencia, los empresarios, los militares y el pueblo llano se mezclan del extraño modo en que lo excepcional deviene común.
 
Canfranc, marzo de 1943 es el momento y el lugar en el que Rosario Raro nos cuenta la historia real de hombres y mujeres que vivieron al límite y sobre quienes cayó el manto del silencio apenas dejaron de tronar las batallas. A través de más de 500 páginas conoceremos franceses, alemanes, judíos y españoles, algunos anónimos otros muy famosos que tomaran decisiones que cambiarán la vida de muchos.
Solo tenemos una vida, pero con ella podemos salvar muchas.

Comparte trazas de novela histórica, de espías, género negro e incluso romántica haciéndola la atractiva para un gran número de lectores, además de esconder un guiño para los amantes de los libros que tienen un peculiar protagonismo en la historia. Volver a Canfranc disfraza de novela una verdad histórica que casi habíamos perdido entre montones de polvo hierro y olvido*. Y nos ofrece la oportunidad de conocer partes luminosas de nuestro pasado. 
*Impresionando por la belleza del edificio que aparecía en el anuncio de la Lotería, un ciudadano francés, hijo de emigrantes españoles, visitó en 2000 la abandonada Estación de Canfranc y prestó atención a algunos de los muchos expedientes desparramados por las vías como consecuencia del total abandono por parte de ADIF de la estafeta de la histórica estación, allí se contaba como cruzaba el oro nazi los pirineos…

Maridaje a la riojana. 3ª Etapa. La comida

Esta es la primera novela del escritor Xabier Gutiérrez, al que descubrí en la segunda*, y en la que crea el universo en el que Vicente Parra inspector de la Ertzaintza, residente en San Sebastián, resuelve los asesinatos que se le presentan.

En esta primera novela, se nos presenta Vicente como un hombre capaz, tenaz, taciturno y enamorado, sensible y preocupado por cosas tan tontas como una llamada a destiempo. Padre desencantado de un hijo al que irá comprendiendo y admirando e hijo solitario de un padre apenas bocetado.

La cocina, la alta cocina se cuela en la novela desde muchos ángulos, el disfrute de algunos personajes, el modo de vida de otros y el inicial desconocimiento de un protagonista convencido de que comer es tan solo una necesidad, hasta acabar impregnándolo todo.
La comida es sexo. Son los placeres más primarios.
Un caso frío y un asesinato cruel, sangriento, pasional. El empeño de una mujer, el amor, la conveniencia, el afán por el lucro desmedido y el sexo, forman parte entrecruzada de una novela que sorprende por su desenlace y que deja al lector con ganas de más.

La escena en la que se cuenta la cena gastronómica a la que asisten el protagonista y su esposa compite en plasticidad con los salmonetes que disfruta una pareja o la hamburguesa con queso que convence a Vicente de que comer es más que alimentarse, son buena muestra de cómo se puede escribir de sabores, aromas y texturas provocando un sano apetito (quizás gula) en el lector, sin por ello perder la tensión o el hilo de una trama bien urdida.

Sin duda un buen comienzo para una saga, enmarcada por la prensa en el llamado noir gastronómico.

Para acompañar esta escapada por una de las más antiguas bodegas de La Rioja os recomiendo la novela El bouquet del miedo, de Xabier Gutiérrez, que si bien transcurre en Laguardia ensambla estupendamente con la bodega Villa Tondonia y su aire de saga familiar. 


Descubro a Xabier Gutiérrez como escritor de novela negra, con su segunda obra El bouquet del miedo, después de que se me escapase* la primera de la ya conocida como serie Vicente Parra, el nombre de su protagonista, (subcomisario de la Ertzaintza, residente en San Sebastián, casado con una profesora francesa, hijo de un librero y padre del jefe de cocina de un restaurante con estrella Michelin) pero no es la primera vez una obra suya cae en mis manos, no en vano ganó Premio Nacional de Gastronomía de 2005 por su libro Asfalto Culinario, uno de los imprescindibles para atisbar, al menos, parte de la magia que se gesta en el prestigioso restaurante Arzak, donde que el autor es responsable del departamento de innovación.

Parte de la crítica lo presenta como original creador del noir gastronómico, lo que no le hace ningún favor, ya que para los amantes del género negro si unimos comida y crimen no podemos evitar perdernos en la obra de Manuel Vázquez Montalbán y su eterno Carvalho, y la novela de Xabier Gutiérrez, que se define a sí mismo como psicólogo, repostero, cocinero, escritor y pensador, no navega por las mismas aguas.

El argumento de El Bouquet del miedo es la resolución del violento asesinato de la enóloga de una prestigiosa bodega de Laguardia (corazón de la Rioja alavesa) y será a través de los personajes secundarios como trabemos contacto con mundos tan dispares como la televisión, la cocina, el vino o la memoria.

Es en la habilidad para mezclar conocimientos y visiones donde creo que logra el autor su mejor fusión, así la magia del vino, un producto que se codea con la más sencilla tierra y el más complejo análisis solo con pasar de la viña a la copa, marida con la cocina elaborada, estudiada y diseñada no ya para saciar el hambre del cuerpo sino para elevar desde el plato los espíritus más sibaritas:
Transformar la comida de necesidad en puro placer.
Y de la copa al plato y del plato al cocinero, y de éste al mediático y competitivo mundo de la televisión temática, los canales de cocina y esa extraña batalla entre la seducción por la imagen, el magnetismo y la expectativa de un manjar que no se puede degustar.

Pero no solo entre sabores, aromas y complicados maridajes se mueve El bouquet del miedo, también aborda la memoria, la histórica y la personal (si es que ambas pueden separarse), las relaciones familiares y el extraño mundo en que vivimos dónde incluso las pasiones acaban convirtiéndose en condenas, sin olvidarse de dibujar con trazos claros los personajes, sus interrelaciones y el entorno privilegiado en el que se mueven ya se trate de San Sebastián, Hondarribia, el trópico o el ondulado paisaje de una Rioja en plena vendimia.

La novela se lee con agilidad, la trama engancha lo suficiente como para pasar por alto algunos devaneos con lo más poético (cursi, elevado, excesivo, impostado) del mundo del vino, sin que por ello chirríen las desviaciones hacia otros terrenos tan dispares como la violencia de género, el engaño, los libros, el cine, la ambición y ¿porqué no? incluso la magia que mana de la sangre y la violencia.
“…abierta su garganta como si la hubieran descorchado en un ritual macabro; la melena oscura coloreada por su propia melanina y los taninos del vino; rígido su cuello como un corcho negro, la postura imposiblemente cruel. El escenario de un vino mortal”
En resumen, una novela interesante de un autor que se percibe tan seguro que descuida detalles que podrían convertir la suya en una obra de más calado, sorprende que con los apoyos de alguien con mundo, contactos y experiencia, no ofrezca un producto más redondo, un coupage en el que se limen aristas y se potencie cada una de sus virtudes, porque sin discrepar con la etiqueta de cata que propone el autor "se mezclan (los aromas) del vino tinto con toques de regaliz y tomillo", algo de prisa se ha colado entre sus página, quizás la presión por lanzar la saga al calor de la primera novela.

A la espera del tercero, brindemos con un buen Rioja.

* Error solventado.

2 comentarios :

  1. je,je se te ve muy puesta en esto del vino que hasta le enmiendas la plana al autor. A mí se me escaparían esos detalles por más que me guste beber uno de vez en cuando. Interesante en cualquier caso un libro de un señor que gana premios de literatura gastronómica.

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    1. No se me ocurriría discutirle ni de cocina, ni de vinos, tan solo me sorprende que la novela adolezca de flecos sueltos, cuando está muy cerca de ser "redonda", de hecho me ha gustado y he buscado y leído la primera, ya lo contaré por aquí.
      Besos

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