Google+

viernes, 30 de septiembre de 2016

A las puertas

Hoy es un día peculiar para mí, cumplo 49 años que no son pocos pero tampoco son cincuenta, un número mucho más redondo y cargado de simbolismo. 

Así que me encuentro a las puertas de un rubicón que me parece inconcebible, al fin y al cabo, cuando me pienso me siento como siempre; esa mezcla de loca de la vida y tenaz controladora, esa tierna ilusa que comparte espacio con la más ceniza de las analistas, la responsable y la enamoradiza, la fuerte que se arrasa en lágrimas al menos un par de veces a la semana...en fin la misma que siento ser desde yo diría los trece o catorce años, eso sí con mucha más experiencia a la espalda (y un buen montón de libros, cuadros, músicas, películas) y sobre todo una colección elegida de personas maravillosas a mi lado.

Lo dicho, es un día raro, en que el que sería fácil perderse en el ruído de la batalla cainita del PSOE creciendo en intensidad a golpe de declaración pero en el que prefiero traer de nuevo a este espacio a Ana I. Bernal hablando del otoño, de retomar el rumbo, de seguir aelante.

Aviso es un texto duro, de los que te dejan con el cuerpo dolorido, de los que te enfrentan a la realidad pero no desde la tribuna, sino desde debajo de tu propia piel. 




Ana I. Bernal Trivino para ElDiario.es

A veces paso los días tan centrada en buscarme la vida y atender veinte cosas a la vez, que apenas reparo en mis canarios. En verano, con el agobiante calor, entran en muda. La muda es un proceso de transformación. No sólo es visible porque el suelo está repleto de plumas con las que podría crearme varios cojines. Es que parece que no hay vida en casa porque dejan de cantar.

En la muda, los canarios hacen un esfuerzo tremendo por renovar su plumaje. Se hacen bolillas en los palos o en el fondo del suelo. Y apenas quieren volar aunque estén fuera de la jaula. Es su tiempo, para ellos. Para desechar todo lo del año. A veces, en ese proceso tan duro, mueren. Te levantas una mañana, y tienes que recoger su cuerpecillo sin latido.

Estos días me limitaba a cambiarles el agua, la comida y apenas los atendía. A pesar de los tirones que me hacen del pelo, o sus saltos sobre mis manos. Y de pronto, reparé en una sensación que tengo: que hemos dejado de reparar en cientos de cosas a lo largo del día. Las que se silencian. Porque quienes padecen ya no tienen voz. Y porque quienes lo ven, apenas hablan por ellos. Igual que mis ocho canarios han permanecido callados hasta ahora, parece que, como sociedad, estamos en una fase parecida. De silencio. De callar. De esconder la cabeza debajo del ala. De salvarse uno mismo.

Los movimientos sociales resisten como pueden. También las asambleas de los barrios. Los recortes sociales apenas se gritan… ¿Nos hemos olvidado de ellos? De la juventud sin expectativas, de los emigrados, de los inmigrantes, de los refugiados, de los niños con ayudas alimenticias, de las colas de hambre, de los enfermos por hepatitis C, de los enfermos de cáncer sin medios, de los bebés fallecidos por falta de atención médica, de los medicamentos que no se pueden pagar, del que vive sin luz, del que se suicidó, del desahuciado, del que tuvo que dejar de estudiar, del explotado en su trabajo, de las maltratadas sin recursos, de los parados o de los que ni siquiera tienen prestación…

El peligro de pensar que todo eso fue un accidente y no una causa-efecto. Quedarnos sólo en el qué, y no en un porqué. Nos hemos olvidado. Y creo que a todos nos han ido puliendo, conformando, restando rebeldía y capacidad de pedir justicia. O, si lo haces, es como predicar en el desierto. Pensábamos que éramos capaces, pero ¿hemos dejado de creerlo? ¿Les hemos dejado ese espacio a los verdugos disfrazados con trajes de corbata, al discurso del miedo, a la propaganda? Todo esto ha pasado delante de nosotros. Y pasa. Y pasará de seguir así.

La semana pasada me desperté en la cama con la mente centrada en la llegada del otoño. Mi profesor de latín del instituto, Serafín, tenía la habilidad de contar las historias de las palabras. Así, nos narraba que el otoño significaba alcanzar la plenitud del año. Él confesaba que le ocurría como a las aves. Que era el momento de poner el rumbo sólo a lo que merece la pena. De soltar lo que arrastramos del verano. Y de respirar aire nuevo.

Y ese mismo día, mientras recordaba a mi profesor, escuché un sonido nuevo cuando desperté. Caminé… y allí estaba Ícaro, el padre de todos los demás canarios. Anciano, pero resistiendo. Vigoroso, elevado y extendiendo sus nuevas alas negras, verdes y marrones. Y pensé que esta época sería un momento perfecto para que todos hiciéramos nuestro proceso de muda, como las aves: dejar caer lo innecesario, centrarse en lo básico, dedicarnos tiempo, y sacar la cabeza bajo el ala ante todo lo malo. Mudar para ser la mejor versión de nosotros mismos.

Ícaro me despertó con un canto que podría reemplazar a la mejor de las orquestas. Y se centraba en su gorjeo suave, cargado de notas musicales y armonía… Como alguien que se ha transformado y tiene una nueva oportunidad. Como alguien al que le devuelven la voz y la capacidad de volar. Y quizás lo preciso está ahí: en que no nos arrebaten la voz, ni nos corten las alas.

jueves, 29 de septiembre de 2016

¿Pena?

El repaso a la primera jornada de Rita Barberá en el Senado ha sido tan duro, descarnado y cruel que incluso he llegado a sentir pena por ella, una mujer con una vida dedicada a la política, referente en su partido, casi eterna alcaldesa de su ciudad, sometida  a la burla, la befa y el escarnio público.
Empezaba a pensar que ponerle como banda sonora a su presencia en la reunión del grupo mixto, "Nadie te quiere ya" de los Brincos era un exceso cruel, cuando he visto su foto durmiendo en el pleno y he pensado en los años de abuso, el exceso de soberbia, los caudales públicos dilapidados,  las campañas infladas... y teniendo en cuenta que esta puede ser la única condena que reciba,y que le estamos pagando más de 5.000 euros al mes por esto, se me ha pasado.
„El Partido Socialista es la entera emancipación de la clase trabajadora: es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores libres e iguales, honrados e inteligentes.“
– Pablo Iglesias

Reference: http://citas.in/autores/pablo-iglesias/?q=88220
„El Partido Socialista es la entera emancipación de la clase trabajadora: es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una sola de trabajadores libres e iguales, honrados e inteligentes.“
– Pablo Iglesias

Reference: http://citas.in/autores/pablo-iglesias/?q=88220

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Los justos que no salvaron Gomorra

juicio black
Resistiendo las náuseas que me provocan las imágenes de los 65 acusados por las black, saludándose como si hubiesen coincidido en el Club de Campo, o atender los argumentos de sus carísismas defensas dispuestos como fichas de dominó; no hay perjudicados, las pruebas atentan al honor de los acusados, no sabían nada, es una práctica habitual... hago un esfuerzo por recordar a quienes no se mancharon con esta indignidad, porque los hubo.

martes, 27 de septiembre de 2016

Todo al rojo

Pdr Snchz
Lo auparon para que vistiese con elegancia el cargo de Jefe de la Oposición durante legislatura y media, porque ese el tiempo que los españoles venimos necesitando para retirar la confianza al uno y otorgársela al otro.

En un alarde de democracia interna y buscando la complicidad de una militancia casi desaparecida más allá del aparato montaron primarias con una interesante terna: un joven heredero del pasado, un histórico y otro joven sin más apellido que ninguno, y arrasó.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Venceréis, pero no convenceréis

He empezado a escribir varias veces y varias veces he borrado, resuenan los gritos amenazadores de los Caballeros Legionarios contra la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena en la pestaña que tengo abierta, junto a varios artículos referidos a la polémica sobre la aplicación de la Memoria Histórica en el callejero de Madrid, desde la defensa de Esperanza Aguirre a las casi incomprensibles declaraciones de su hija Peregrina, todo es ruido.

Seguramente el general haría cosas buenas, sin duda su hoja de servicios en la Guerra de Marruecos es impresionante y ciertamente fue el primer mando del Tercio de Extranjeros, pero su activa participación en el golpe de estado primero y en establecimiento y mantenimiento de la dictadura son innegables, por lo que pocas dudas sobre la aplicación de las normas contenidas en la legislación sobre la recuperación de la memoria.

Y vivimos esta polémica porque aún hay quien sigue empeñado en defender la verdad de los vencedores.

En fin que mucho mejor que yo, se expresó en su día Unamuno, duele pensar que sus palabras puedan seguir teniendo vigencia.

"Ya sé que estáis esperando mis palabras, porque me conocéis bien y sabéis que no soy capaz de permanecer en silencio ante lo que se está diciendo. Callar, a veces, significa asentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia. Había dicho que no quería hablar, porque me conozco. Pero se me ha tirado de la lengua y debo hacerlo. Se ha hablado aquí de una guerra internacional en defensa de la civilización cristiana. Yo mismo lo he hecho otras veces. Pero esta, la nuestra, es solo una guerra incivil. Nací arrullado por una guerra civil y sé lo que digo. Vencer es convencer, y hay que convencer sobre todo. Pero no puede convencer el odio que no deja lugar a la compasión, ese odio a la inteligencia, que es crítica y diferenciadora, inquisitiva (mas no de inquisición).

Se ha hablado de catalanes y vascos, llamándoles la antiespaña. Pues bien, por la misma razón ellos pueden decir otro tanto. Y aquí está el señor obispo [Plá y Deniel], catalán, para enseñaros la doctrina cristiana que no queréis conocer. Y yo, que soy vasco, llevo toda mi vida enseñándoos la lengua española que no sabéis. Ese sí es mi Imperio, el de la lengua española y no...

Acabo de oír el grito de ¡Viva la muerte! Esto suena lo mismo que ¡muera la vida! Y yo, que me he pasado toda mi vida creando paradojas que enojaban a los que no las comprendían, he de deciros como autoridad en la materia que esa paradoja me parece ridícula y repelente. De forma excesiva y tortuosa ha sido proclamada en homenaje al último orador, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte. El general Millán Astray es un inválido de guerra. No es preciso decirlo en un tono más bajo. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no se tocan ni nos sirven de norma. Por desgracia hoy tenemos demasiados inválidos en España y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología a las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes se sentirá aliviado al ver cómo aumentan los mutilados a su alrededor. El general Millán Astray no es un espíritu selecto: quiere crear una España nueva, a su propia imagen. Por ello lo que desea es ver una España mutilada, como ha dado a entender.

Este es el templo del intelecto y yo soy su supremo sacerdote. Vosotros estáis profanando su recinto sagrado. Diga lo que diga el proverbio, yo siempre he sido profeta en mi propio país. Venceréis pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España."
Miguel de Unamuno 
12 de octubre de 1936 
Salamanca

jueves, 22 de septiembre de 2016

De arcilla

Nosotros
Entrando en el otoño un año más, te miro a los ojos y me siento en casa. Dicen los expertos que hoy celebramos nuestras bodas de arcilla y como no he conseguido descubrir el porqué de la asociación entre el nueve y el barro he decidido inventármelo.

Veamos; la arcilla es el resultado de la descomposición de grandes rocas en pequeñas partículas, asi se le añade agua y trabaja con las manos se revela como un elemento muy maleable con que puede darse forma a múltiples objetos, poroso pero estanco y sometido al fuego, bastante resistente. 

Quizás sea una metáfora de aquellas aristas que nos herían sin quererlo y que el roce, la paciencia y el cariño han ido erosionando, y con las que poco a poco, sin prisa pero sin pausa hemos ido construyendo algo que no es ya tuyo o mío, sino nuestro, un espacio que puede llenarse con diferentes aportes y que sometido al calor de los desencuentros y las renconciliaciones se ha hecho fuerte, pero no tanto como para no tener que tener cuidado.

Y si no estamos para filosofías o una sucesión de huchas, jarrones, figuritas y ceniceros no os parece demasiado romántica, tengo otra teoría...